• 24 SEP 18

    La salida del armario en la familia, repercusión y primeros pasos.

    ¿Qué sucede en una familia cuando alguno de sus miembros se reconoce y manifiesta como gay, lesbiana, bisexual, trans o alguna otra orientación diferente de la heterosexualidad? En resumen, ¿qué pasa cuando alguien de la familia sale del armario?

    La reacción va a depender de muchos factores. La educación recibida tiene una importancia capital, pero también hay que tener en cuenta el momento del ciclo vital en el que se encuentre la familia, el papel que ese hijo o hija tenga dentro del sistema, si es la primera noticia o ya “se veía venir”, si la noticia llega en primera persona o a través de terceros… Se pueden añadir muchos más elementos a la lista. Lo cierto es que no hay dos familias que reaccionen igual ante esta noticia ni que vivan el proceso de la misma manera.

    ¿Qué pasa cuando alguien de la familia sale del armario?

    En ocasiones, en un primer momento se producen situaciones emocionales de malestar intenso. Aparecen emociones difíciles de controlar: el miedo, la frustración, la tristeza, el sentimiento de pérdida parece que se adueñan del espacio dentro de casa. Los padres se hacen conscientes del sufrimiento del hijo o la hija, pero no saben cómo ayudarle. Hay personas que necesitan contarlo, pero otras lo viven en silencio, temiendo la incomprensión de los demás.  Incluso habrá familias que reaccionarán con un alto nivel de rechazo.

    Tampoco será lo mismo para los padres, los hermanos o hermanas u otros miembros de la familia. Cada uno se verá obligado a ponerse ante una realidad que no ha elegido, pero que de pronto exige una respuesta personal que pone a prueba toda una construcción hecha de creencias, opiniones, prejuicios que hasta un momento antes no había necesidad de cuestionar.

    También hay familias que reaccionan de entrada con aceptación y apertura: “No pasa nada, hijo, hija. Somos tus padres, te queremos y te apoyaremos”. Con todo, lo que se inicia con la salida del armario es un proceso en el que será inevitable lidiar con la propia homofobia o transfobia, a veces desconocida por uno mismo. Habrá que dar cabida a situaciones distintas de las que se habían imaginado y responder ciertas preguntas: ¿Qué pasa si mi hijo/a quiere manifestarse en el orgullo gay? ¿Y cuando traiga a casa a su pareja? ¿Cómo me siento si se dan un beso en mi presencia? ¿Podré defenderlo ante el resto de la familia/amigos? ¿Me gustaría que fuera con su pareja a una boda familiar? ¿Acepto que se vista de forma diferente? ¿Y si se maquilla? ¿Y si quiere casarse, tener hijos?… Pronto o tarde, conviene ponerse ante el hecho de que se tienen muchas ideas preconcebidas y pocos conocimientos reales.

    En la actualidad se ha avanzado mucho en la defensa de los derechos y la visibilización de estos colectivos, de modo que parece que el rechazo social ha quedado relegado a otros tiempos. Pero la homofobia y la transfobia siguen existiendo, aunque de manera más sutil.

    Confiad en vuestra capacidad de aprendizaje como familia, en vuestras fortalezas y, sobre todo, en vuestro amor.

    Sea cual sea tu reacción y la de tu familia, quiero transmitirte un mensaje: ten calma. Ese hijo o hija que ahora sale del armario ante ti hace mucho que está luchando por aceptar una realidad que no es fácil. Seguro que lo ha pensado mucho antes de dar este paso, ha dudado, ha temido… Cuando se abre ante su familia lo que necesita es una respuesta de cariño. No hay que entenderlo o aceptarlo todo de entrada, de hecho no habéis hecho más que empezar un camino en el que el hijo o hija os lleva ventaja. Será mejor sentarse y hablar, escuchar lo que quiera contar, hacer algunas preguntas, no dejarse llevar por el pánico. En ese momento ayuda mucho expresar aquello que no es más que la verdad esencial: Hijo, hija, te queremos, estamos aquí, aprenderemos juntos.

    Acabáis de empezar un proceso que puede ser largo y complejo aunque, como en todo camino, se trata de dar pequeños pasos. Seguro que no es la primera vez que os habéis visto en situaciones familiares difíciles. Confiad en vuestra capacidad de aprendizaje como familia, en vuestras fortalezas y, sobre todo, en vuestro amor.

    En resumen:

    • Vuestro hijo o hija ha sido muy valiente. La salida del armario es un proceso complejo que requiere enfrentarse a muchas cosas.
    • Vosotros también vais a tener dudas, preocupaciones y temores. No hay que pretender resolverlo todo desde el principio.
    • En estos momentos vuestro afecto y apoyo ayudarán más que cualquier otra cosa.

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